Montessori en casa
Esta filosofía enfatiza la importancia de crear un ambiente preparado que estimule el desarrollo natural y libre del niño.
Autonomía y libertad
En un espacio Montessori, el niño o la niña debe tener la libertad de moverse, explorar y acceder a materiales y actividades sin restricciones. Este enfoque fomenta su independencia y confianza al permitirle aprender a su propio ritmo y tomar decisiones.

Orden y simplicidad
El espacio debe estar limpio, organizado y ser fácil de comprender para el niño o la niña. Un entorno ordenado facilita que pueda encontrar y utilizar los materiales de manera independiente, promoviendo así su autonomía y concentración.

Materiales adaptados
Los muebles y materiales deben ser de tamaño infantil, accesibles y atractivos, favoreciendo su uso autónomo y su interés por el aprendizaje.

Espacio para exploración
Se fomenta la exploración a través de actividades prácticas, donde se puedan expresar a través del dibujo, pintura o construcción, creando un espacio para la creatividad.

Seguridad
Deberíamos eliminar posibles peligros y promover su bienestar para que pueda explorar y aprender con tranquilidad.

Materiales educativos
Los juguetes y las actividades diseñados para estimular el desarrollo cognitivo, motor y social.

Suavidad, accesibilidad y cama baja
En un dormitorio Montessori, por lo general se utilizan colores suaves que transmiten tranquilidad y son acogedores.
Las estanterías están diseñadas a la altura del niño o niña para facilitar el acceso a los materiales de forma independiente.
Además, la cama baja permite subir y bajar con facilidad, fomentando su autonomía y seguridad.

