Estilo decorativo: Étnico
Una fusión cultural que transforma los espacios. Se distingue por su capacidad de integrar elementos de distintas culturas del mundo, generando ambientes ricos en simbolismo, texturas y colores.
Conexión con la tierra y expresión cultural
La paleta de colores es fundamental para transmitir calidez, identidad y una fuerte conexión con la naturaleza.
Se destacan los tonos cálidos y terrosos como el ocre, la terracota, el marrón, el beige y el verde oliva, que evocan paisajes naturales y aportan una base serena y orgánica al se suman suman colores vibrantes y llamativos, como el naranja, el rojo intenso, el azul turquesa o el amarillo mostaza, que reflejan la riqueza cultural de diferentes regiones.

La esencia, la naturalidad y la autenticidad
Se apoya fuerte en el uso de materiales naturales, no sólo por su estética, sino por la sensación de conexión con la tierra y la autenticidad cultural que transmiten. Destacan elementos como madera rústica, mimbre, bambú, cuero, lana, lino o seda, que aportan una textura rica y orgánica. La combinación de distintas texturas, tejidos gruesos, superficies lisas, fibras trenzadas o telas bordadas, rompe la monotonía visual y suma profundidad, creando ambientes cálidos, acogedores y llenos de vida.

Resaltar la identidad cultural
La iluminación cumple un rol fundamental al realzar los materiales naturales, las texturas y los objetos decorativos característicos de este enfoque.
Se prefiere una iluminación cálida y suave, que contribuya a crear un ambiente íntimo, acogedor y lleno de personalidad.

Alma cultural en cada rincón
Los objetos decorativos son una parte esencial, ya que aportan carácter, historia y una profunda conexión con distintas culturas ancestrales. Las piezas son auténticas o inspiradas en ellas, como tapices tejidos a mano, artesanías locales, cerámicas pintadas, amuletos, máscaras tribales, figuras de madera tallada e incluso instrumentos musicales. Cada objeto cumple una doble función: decorar y contar una historia.

En cada detalle
Los estampados son un sello distintivo, reflejan la riqueza visual y simbólica de distintas culturas. Se utilizan motivos geométricos, tribales, florales o de animales, aplicados en textiles como alfombras, cojines, cortinas, tapices o mantas, generando un fuerte impacto decorativo y una atmósfera envolvente. La artesanía también ocupa un lugar central, integrando piezas hechas a mano como bordados, cestería, tallas o cerámicas. Estos objetos aportan valor simbólico, autenticidad y un toque humano que conecta el espacio con sus raíces culturales.


